Todo empieza en 2007, durante el rodaje de Asterix en los Juegos Olimpicos.
En aquel momento yo era regidor. En ese proyecto de gran envergadura, una evidencia se impuso: las soluciones de transporte propuestas al cine no estaban a la altura de las exigencias reales del terreno, especialmente para trasladar material de Paris a Espana.
En lugar de resignarme, decidi buscar otra via.
Me orienté hacia el transporte industrial, contacte con las principales empresas del sector y envie varias solicitudes.
Ahí fue donde todo comenzo de verdad.
Florence Riviere, entonces directora comercial de un gran grupo de transporte cotizado en bolsa, recibio mi mensaje.
Dirigia a unos quince comerciales y normalmente distribuia los expedientes, pero aquel dia decidio tratar este personalmente.
El proyecto, la pelicula y probablemente tambien el nombre despertaron su curiosidad.
Muy pronto descubri a una profesional fuera de lo comun.
Una mujer comprometida, rigurosa e implicada a un nivel poco habitual.
Hasta el punto de pedir que la llamaran de madrugada para validar el final de una carga y contestar incluso desde la cama.
Un nivel de exigencia, rapidez y fiabilidad que no habia visto antes.
Al finalizar esa colaboracion nacio una conviccion:
y si unieramos lo mejor de dos mundos?
Por un lado, la exigencia del cine, encarnada por un regidor con experiencia de terreno.
Por otro, el rigor y la fuerza del transporte internacional.
Asi nacio Cinematrans.
La union de un regidor y una experta en transporte.
Desde hace 17 anos, acompanamos a las producciones con una sola idea:
ofrecer una logistica pensada por y para el cine.
Porque conocemos sus limitaciones.
Porque hablamos su lenguaje.
Y porque en un rodaje, cada minuto cuenta.